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viernes, 13 de junio de 2008

Hijos de madres patrias



Hace algún tiempo que una idea me ronda la cabeza y un sentimiento golpea mi corazón.

Cuando era yo pequeña y creo que aún hoy, siempre que alguien hacía mención a su pais de origen recuerdo que normalmente le decían patria, madre patria. Si, así llamaban a su lugar de procedencia, donde nacieron, la madre patria, la madre tierra, la madre...

Sobre esas madres y sus hijos escribiré hoy:

Ahora que están de rabiosa actualidad las adopciones internacionales (hijos de madres patrias), no tenemos más que ver a nuestro alrededor, lo cual respeto profundamente, ésa idea y ése sentimiento no cesan de golpear.

Como ser humano imaginativo que soy, en ocasiones dejo vagar los pensamientos e imagino, y como madre me identifico con las patrias madres, y me digo: "Supón que eres madre de hijos y que por los avatares del destino, te haces o eres pobre, y te encuentras en la imposibilidad de mantener a tus hijos queridos. A tu alrededor otras patrias, vecinas, amigas, te ven, ven tu miseria, tu desgarro al no poder alimentar, educar, criar a tus hijos. No necesitas pedir ayuda, se ve, se sabe, lo sabemos.

Entonces y ante la mísera situación por la que atraviesas, en esas otras madres patrias vecinas, sus hijos se compadecen de tus hijos y deciden ayudar, ayudarte, ayudaros... ¿cómo?

Hasta donde yo se, de muchas y variadas maneras; hay hijos de otras patrias madres que se acercan a tu casa, ven tus necesidades y las de tus hijos, se conmueven y deciden quedarse un tiempo, algunos toda su vida, unos son anónimos, muchos, otros de sobra conocidos, "Teresa de Calcuta", "Vicente Ferrer" "Jaume Sanllorente" y múltiples ONG que deciden ayudar a tus hjos en tu hogar, su hogar, su patria. Primero atendiendo sus necesidades más básicas, y luego invirtiendo en infraestructuras, en educación, para que en un futuro puedan colaborar a levantar tu hogar.

Otros hijos de patrias madres vecinas, deciden a su vez vista tu deplorable situación y la de tus hijos, ayudar, pero su ayuda es diferente, no voy a entrar a valorar si mejor o peor, si bien o mal, no es de mi competencia, recuerdo que es una idea que ronda, un sentimiento que late, me limito a exponer y allá cada cual en su libertad que opine y saque sus propias consecuencias.

Pues eso, otros hijos de otras patrias madres en su afán de ayudar se acercan a tí que eres madre patria herida, dolida de miserias y deciden ayudarte a sacar adelante tu familia aligerandote la carga, sacándote lo mejor que posees, tu potencial futuro, tus hijos. Movidos, supongo, por el amor y la compasión, se traen a sus hogares a tus hijos, para cuidarlos como si de sus propios hijos se tratase y proporcionarles un brillante futuro.

Hasta aquí al identificarme contigo como madre, imagino tu dolor, lo siento, se por propia experiencia lo que es perder hijos; pero ahora si me lo permites y como tambien soy hija, quiero ponerme en el lugar de los hijos, tus hijos, y me pregunto: cuando todos esos hijos de otras patrias madres crezcan y siendo adolescentes como todos, comiencen a preguntar ¿por qué? ¿que les dirán? ¿tu mamá patria era muy pobre no te podía mantener y te hemos traido a ti, para sacarte de la miseria? o quizás, ¿sabes la suerte que has tenido? te hemos sacado, salvado de una situación deplorable, ¿eres consciente de lo afortunado que eres, de cuanto y cuantas cosas tienes? Seguramente éstas y otras muchas razones, todas ellas válidas y reales utilizarán para responder a sus ¿por qué? ¿por qué no estoy con mis hermanos de patria y con /en mi madre patria?

No me cabe la menor duda, de que todos estos padres tratarán de explicarles a su queridos hijos adoptivos, cómo el ansia de ayudar, el amor y la compasión les movio a ir a su patria madre y traerlos y amarlos, cuidarlos, hacerlos hombres y mujeres de bien, con oportunidades jamás soñadas de haberse quedado con su mamá patria, de eso estoy segura, no lo dudo, de lo que ya no estoy tan segura es de que ésas respuestas sean convincentes para todos esos hijos de patrias madres necesitadas.

Por todo ello, repito que como madre que soy, me identifico con el dolor de las madres patrias que no pueden satisfacer las necesidades de sus hijos, pero como hija que tambien soy... ¿me gustará conocer que cuando mi madre tuvo necesidad en lugar de ayudarla me separaron de ella? ¿Cómo me afectará todo esto? ¿Sabré aceptar y afrontar esa situación?

Como ya he dicho antes, no soy quien para valorar y mucho menos juzgar, sólo cuestiono, sólo son ideas que me rondan, sentimientos que golpean... que cada cual si lo desea trate de hallar sus propias conclusiones, yo, sólo pregunto, no tengo respuestas...

Pero mientas tanto, permítanme que me incline hacia las Madre Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer, Jaume Sanllorente y otros, mi corazón está más cercano a esas posturas, pero ¡ojo! que quede claro que respeto todas y cada una de las opciones que mis hermanos los hombres utilicen para mejorar el mundo.

Sólo son cuestiones, preguntas, pálpitos, imaginaciones..., sólo eso, nada más.


Entrevista a Jaume Sanllorente
Entrevista a Alicia G. San Gabino

11 comentarios:

thot dijo...

Magnífico post.
Me hace pensar y pensar sin llegar a respuestas definitivas..

Un beso.

@Patrulich dijo...

Querida María:
Un gusto leerte. Yo admiro también a la Madre Teresa, y creo que es imposible no coincidir con tus planteos.
Tantas preguntas que pueden encontrar las respuestas en los corazones... es un tema para pensar y mucho, sobre las responsabilidades que nos competen.

Te mando un abrazo

(te enlacé en mi blog con mucho cariño)

Maria Durga dijo...

thot muchas gracias.
Yo creo que es bueno pensar y no que nos piensen y es bueno cuestionarse las cosas aunque no encontremos las respuestas.

Besos desde el corazón

Maria Durga dijo...

Querida patrulich, gracias por tus palabras.
Estoy de acuerdo en que las respuestas las puede encontrar cada cual en el corazón ¿donde sino?

Muchísimas gracias por el enlace,
es todo un honor.

Abrazos desde el alma

Amanecer dijo...

Siempre es una delicia, llegar a tu casa, y encontrar temas como este, llenos de reflexiones y preguntas, Y me hace pensar en las madres que ven partir a su hijo(a), hacia otra madre patria.
Y pienso en mi hija.

Gracias Marìa!!

Besos y muchos màs

Maria Durga dijo...

Gracias a tí Amanecer.

Sí,el tema da para mucho. Da para pensar, reflexionar, cuestionar..., el caso es remover concencias.

Abrazos desde el alma

jdiana dijo...

Planteas un gran dilema abres una brecha enorme. Es bueno que de vez en cuando nos hagamos ciertas preguntas aunque no tengan respuesta. Yo diria con la mano en el corazón que los hombres cometemos grandes despropósitos en nombre del amor y la caridad ¿es este uno de ellos? ¿quien lo sabe?
Un abrazo

Maria Durga dijo...

Diana ¡Cuánta razón llevas!

Como dijo aquel: las respuestas están en tu interior...

Gracias por tus palabras y tu presencia.

Abrazos desde el alma

ana pastor dijo...

Me he planteado muchas veces esa cuestión. Cuando decidí adoptar tenía claro que sería un niño español y que estuviera muy claro que sus padres biológicos no querían hacerse cargo de él. Pienso que por algún motivo, los designios de Dios, nacemos en una o otra famila, seguro que es maravilloso ser la hija del principe porque no me faltaría de nada al menos en lo económico, pero soy la hija de Rosiña y para mi no hay mejor madre que ella, a través del cristal de mis gafas no tiene defectos y me dió y me dá todo lo que necesito a día de hoy.
Cuando nació mi hija me entró un agobio horrible solo de pensar que ahora era yo la madre y no paro de sorprenderme que con lo desastre que soy para ella tampoco tengo defectos, como ella dice; "Mi mamá es mía".
Cuando vino Ander pregunté mil veces si sus padres lo querían, ellos me dijeron que no, sabía que había un intento de adopción fallido por otra familia que lo devolvió, en su entorno social un down no encajaba y después pasó a ser uno más, el número trece de la casa de acojida. Pensé que alguien como Ander se merecía una oportunidad, la oportunidad de tener especialmente una hermana. Siempre le diré a Ander la verdad que es adoptado, que para mi es mi hijo pero me gustaría que algún día buscara sus origenes y que algún día conociera la situación que llevó a sus padres a abandonarlo. Nadie abandona a sus hijos sin un motivo, el hombre es un animal y como tal conserva el instinto maternal.Con Ander tenía claro que tristemente era carne de centro y que sus posibilidades de tener una vida como cualquier niño eran más bien pocos, así que decidimos convencerle para que fuera nuestro pequeño tesoro, tardó ocho meses pero ahora comienza asimilarnos. Y sinceramente, hay algo de lo que nadie habla, puede que yo no sea su madre lo quiero como si lo fuera, puede que el día que conozca a sus padres se gusten y él los reconozca sus padres, pero hay algo que nadie le va a quitar a Ander, que mi pequeño polvorón siempre será su hermana. Cuando hablamos de las familias, del entorno donde se crian, los padres tenemos un papel fundamental, pero los hermanos están casi al mismo nivel y los demás miembros ocupan también su espacio. A Daniel no sólo le sacaron de los padres que conocía, lo peor de todo es que le sacaron a sus hermanos, le sacaron a sus abuelos o a sus tios, a sus primos a ....Todo lo que en definitiva es una familia, ¿cómo es posible que desde un centro como la Xunta no vean más allá?
La madre patria no tengo claro quien es, pero por lo importante que fue para Ander, la hermana patria no da lugar a duda.

Maria Durga dijo...

¡Ay Ana, haces que se me pongan los pelos de punta!

Eres sensacional chica, no tengo palabras...

No imagino mejor madre, ni mejor familia para Ander y te honra tu modo de pensar.

Es cierto lo que dices de Daniel y lo que la Xunta le ha hecho al separarlo de toda su familia... Todos, todos, lo adoraban y mis padres que ahora tienen 91 y casi 90 respectivamente, no dejan de preguntar ¿qué sabes del niño? y sus papás ¿ya saben que se ha ido? ¡qué pena que se lo llevaran!

El amor era recíproco, él, Daniel, los quería a todos, a mis padres, a los que llamaba abuelos, a mis hermanos y cuñados, que eran sus tios, a mis sobrinos, que de su edad hay varios, a mis hijos que lo adoran, la familia de mi nuera, vecinos, su pediatra, amigos nuestros y de mis hijos... y todos sin excepción, lloraron su triste y tremenda partida, la forma en que se fue, hizo mucho más dolorosa la despedida. Sentir la impotencia de saber el sufrimiento que le estaban causando a esa criatura tan amada y querida por todos...

Debo decir que todos lo acogieron como a uno más de la familia, jamás mientras estuvo con nosotros he notado diferencia en el trato con respecto al resto de los niños de la casa. Sin ánimo de ofender a nadie, creo que fue el bebé más amado y querido del mundo, es justo decir que se hacia de querer, que nos lo puso fácil a todos, y quizás por eso es tan doloroso para nosotros su situación, no Ana, no es justo lo que le han hecho, no está bien que lo tratasen como lo han hecho, y como digo siempre

¡¡¡Que Dios se apiade de todos ellos!!!

Confio en la Justicia terrena, pero sobre todo CREO EN LA JUSTICIA DIVINA.

Gracias Ana por vuestra presencia en nuestra vida, se que algún dia Daniel os lo agradecerá tambien.

Abrazos infinitos

ana pastor dijo...

María tampoco conozco mejor familia para Daniel que la tuya, como hablamos el otro día vivía una situación idilica que alguien por simple mercadeo decidió cambiar pero nadie pensó en el crio.